Del diario "Clarin"
Consecuencias impensadas
La cosa se le está complicando a Russell Crowe. Aquel incidente de arrojarle un teléfono en la cara a un empleado del hotel de Nueva York donde estaba alojado durante la promoción de su película “Cinderella Man” está pasando de castaño claro a castaño oscuro. En su momento, el actor pidió las disculpas pertinentes en cuanto programa de televisión le cedió unos minutos al aire. Pero no hubo caso, la mediación no condujo a nada, y Josh Estrada, la víctima, esta semana va a presentar una demanda legal contra “gladiador” Crowe, el victimario. Y, además, con evidencias irrefutables: un video que registró indeleblemente la reacción violenta del actor australiano cuando no pudo comunicarse telefónicamente con su mujer en Australia. Además, según cuenta el New York Daily News, el episodio no consistió solamente en un lanzamiento de teléfono. La secuencia del numerito del lobby, aparentemente, fue la siguiente: poco después de las 4 de la madrugada, Crowe se enojó cuando no pudo hablar con su mujer; se quejó varias veces hasta que le preguntó el nombre al empleado y le dijo “Enseguida bajo a verte”; a los pocos minutos regresó con el teléfono de la habitación en la mano y se lo tiró por la cabeza al empleado, que cayó al piso del golpe; no contento con esto, también le tiró un recipiente de cerámica (que, por fortuna, se estrelló contra la pared); y, antes de retirarse, se inclinó y adoptó una postura de karate. No sólo la cámara registró todo, todo. También había varios empleados del hotel que fueron testigos del incidente y que, seguramente, estarán dispuestos a prestar testimonio. La cosa es que ahora, si lo declaran culpable, Crowe puede pasar hasta siete años en la cárcel.
Todas estas "informaciones" me hacen reflexionar (mañana tendré agujetas en el cerebro, lo sé)

Que iba a haber un juicio, que el máximo de la sentencia para el delito del que se acusa a Russell es de siete años de cárcel (por supuesto cualquiera sabe que sin tener antecedentes es altísimamente improbable ir a la cárcel por hacerle un rasguño a otra persona), que de todo lo que haya podido pasar hay un video de seguridad del hotel y que ese video lo tiene la policía es algo que ya se supo desde el día uno. Pero supongo que venir ahora dándolo como primicia, y para más recochineo titulando el artículo "Consecuencias impensadas" queda como más interesante (todos sabemos que nunca hay que dejar que la verdad te estropee una buena historia) :].
Que el video contiene todos esos "detalles" al parecer ha salido de la nada al igual que los testigos, que se reproducen como chinches, aunque eso sí, nadie da un sólo nombre (sólo son "testigos" en número variable según convenga a la ocasión), como variable es la versión de los hechos según el medio que lo publica.
Tanta profesionalidad periodística me abruma 

