martes, 04 de octubre de 2005

Entrevista en "The Independent"

Traducción de la entrevista aparecida en "The Independent" el 2 de Septiembre del 2005:




LA NUEVA FILOSOFÍA DE RUSSELL


Russell Crowe llega cinco horas tarde para nuestra entrevista en Nueva York, y yo me estoy preguntando si al final se presentará. Incluso antes de su infausto acceso de ira en Junio, en el cual presuntamente arrojó un teléfono a un conserje de hotel, el actor era conocido tanto por su mal genio como por su talento.

Yo no necesitaba haberme preocupado. Eventualmente él llega, contrito y deshaciéndose en disculpas. Apaga su cigarrillo y gentilmente abre la ventana, expulsando el humo. Inmediatamente todo es perdonado; es tan encantadoramente simpático y amistoso que se me olvida la tediosa tarde de espera.

Explica que caminó varios kilómetros desde el Mercer, el hotel donde se está hospedando (y la escena del supuesto crimen) al hotel Essex House, donde estamos haciendo la entrevista, porque está en medio de una dura gira de promoción para su nuevo film, “Cinderella Man”, y quería airearse.

“La cuestión es que estamos comiendo comida rápida, comiendo tarde” dice, acercando una silla. “Así que caminé esta mañana y me di cuenta de que no sólo debía caminar, también debería darme una paliza y sudar un poco porque estaba sintiéndome realmente agresivo, y esa es la forma equivocada de estar cuando me voy a sentar contigo. Para librarme de la agresividad he encontrado algunas formas de aclarar la cabeza cada día, de conseguir poner la cabeza en su lugar, ya sea yoga, ir a caminar o sólo tener una conversación sobre un tema completamente diferente de la actuación” dice. “No vivo en América, así que he atravesado el océano y he estado trabajando desde que aterricé. Estoy lidiando con el jet lag.”

El clama que su reputación de ser volátil y temperamental es injusta porque está basada en incidentes aislados sacados de quicio por tabloides malintencionados. “Yo no creo que alguien pueda posiblemente vivir toda su vida sin hacer cosas equivocadas de vez en cuando, sin decir cosas incorrectas o hacer cosas mal. Nunca es mi intención hacer algo negativo a alguien o herir a alguien. Tengo la simple habilidad de saber cuando he hecho algo mal y si no puedo pedir perdón a la persona directamente, puedo disculparme a mí mismo. Si crees que puedes salir adelante cubierto de mierda, estás equivocado. No puedes vivir una vida egoísta y negativa y esperar ser una persona exitosa”.

Crowe dice que sus críticos son rápidos para atacar, haga él lo que haga. “Yo uso la palabra “yoga” y la gente todavía reacciona como si fuese una de esas cosas “new age”. ¿Estás bromeando? Todavía tengo que explicar a la gente lo que significa. Es como “vamos, sé serio” ¿Cuando vamos a conseguir un nivel de integridad que tenga en cuenta un montón de diferentes filosofías?”

Sin afeitar, con una sudadera con capucha, tejanos y botas, Crowe se mueve mucho. Incluso después del paseo a través de la ciudad, no parece relajado sentado en un lugar. El logo en su camiseta dice “Zen Master”, pero emana una energía desasosegada. Yo siento que las cosas están yendo bien, sin embargo, cuando me dice que le gusta “The Independent”. A riesgo de sonar servil, le digo cuanto disfruté “Cinderella Man”. “Oh bien” responde con entusiasmo infantil “Al menos, un periodista inglés positivo”.

El ríe, cruza las piernas y estira los brazos. Dice que está teniendo unos días difíciles en Manhattan, porque echa de menos a su mujer, Danielle Spencer, y a su hijo de casi dos años Charlie, que están en casa en su apartamento de Sidney. “Empiezas a rascarte la cabeza tratando de hacerte a la idea de que siempre has vivido sin 40 o 50 abrazos al día” dice el actor con ojos húmedos. “El cambio que ha dado mi vida después de convertirme en marido y padre es impresionante”

El contraste entre la estrella dura, difícil y egoísta y el hombre amable y un tanto vulnerable que está frente a mí no podría ser más grande. Quizá le he cogido con un humor emocional, pero es feliz hablando sobre las satisfacciones de la vida familiar mientras discute su interpretación como el boxeador de la era de la Depresión James Braddock en “Cinderella Man”. “Mi lista de prioridades ha cambiado totalmente. Están al fondo de la habitación de mi mente, todo el tiempo, esté donde este” dice, cruzándose de brazos. “Todo se ha desplazado simple y fácilmente porque me casé y tuve un niño, porque quise hacer eso con un corazón abierto. Estaba preparado."

Crowe nació en Nueva Zelanda. La familia se trasladó a Australia, donde sus padres regentaron pubs y luego tuvieron un negocio de catering, trabajando a menudo en sets de cine y televisión. Crowe dice que nunca hubo estabilidad financiera. “Yo no quería ser padre bajo esas circunstancias. Nunca quise tener niños que pudiesen oír la clase de conversaciones que yo tuve que oír a mis padres, preguntándose de donde iba a salir el dinero para el próximo alquiler.”

Pero hay toda una nueva serie de desafíos ahora, dice. “Dar a Charlie un nivel de equilibrio va a ser difícil. Nuestra tendencia natural es la de darle todo lo que quiera, cuando lo quiera. Yo sé que simplemente no puedo hacer eso, así que tengo que aprender a contenerme en mi generosidad. Va a ser difícil para mí asegurarme de que siempre tenga presente el equilibrio. ¿Tendremos otro niño? Me gustaría una docena, pero no soy el único involucrado y tendremos que ver. Nosotros creemos claramente que podría ser una situación desafortunada para Charlie crecer solo en el extraño mundo que va a tener que habitar.”

“La paternidad no ha cambiado quien soy, esencialmente, como persona” dice el actor “Así que no me he suavizado ni soy menos apasionado en mi trabajo, y si alguien me hace una pregunta grosera normalmente va a conseguir una respuesta en el mismo tono. Posiblemente va a ser más difícil para la gente dirigir tales ataques contra mí ahora, sin embargo. No voy a estar vagabundeando sin rumbo por las calles tratando de experimentar la vida ya nunca más. Estoy asentado.”

Yo digo que estoy de acuerdo en que los niños cambian las perspectivas de uno “¿Cuántos niños tienes?” Me pregunta. Dos niñas, le digo, de siete y diez años de edad. “Es genial ¿no?” dice él, y camina hacia la ventana, mira afuera sobre Central Park y parece quedarse ensimismado. Escuchamos las sirenas, los chirridos de los frenos, los carruajes de caballos y los ruidos generales de Manhattan en la calle de abajo. “ Entrevista en Nueva York” sonríe. Luego suspira y me ofrece disculpas de nuevo.

“Simplemente me ha entrado un poco de morriña, por eso las frases empezaron a irse por la ventana. Cuando empezamos a hablar sobre mi niño...” El se apaga de nuevo. “Sí, no he visto a Dani y Charlie desde hace varios días. Y en esta ciudad, es difícil. El tiempo de diferencia es un dolor en el culo y estoy en un hotel en la parte baja de la ciudad, así que no tenemos los más sofisticados sistemas telefónicos del mundo tampoco, ¿sabes a lo que me refiero? Conseguir línea en el momento en que estoy libre para habar a Dani o puedo ver a Charlie en la pantalla del ordenador me ha resultado difícil.”

Dado su pasado, es fácil ver a la estrella como una celebridad consentida. Sin embargo no parece arrogante para nada: más bien parece un hombre que está en conflicto con la clase de vida que ha elegido. La fama y el reconocimiento no son interesantes, y él es casi puritano sobre “el trabajo”, rehusando hacer anuncios y criticando a actores tales como George Clooney y Harrison Ford quienes hacen dinero de su celebridad.

Crowe cierra los ojos por un momento. “Yo adoro mi trabajo. Pero no viene con cualquier pretensión o cualquier pre-requisito; viene con un simple centro de atención. ¿Estás preparado para trabajar tan duro como precise conseguir el trabajo hecho?” Hay otra larga pausa “Yo hago mi trabajo de la forma en que lo veo. He aprendido sobre ello durante mucho tiempo”.

Crowe se hizo internacionalmente conocido con “LA Confidencial” en 1997, y luego ganó el Oscar al mejor actor por “Gladiator” en el 2001. El actor, de 41 años, empezó a actuar de niño en pequeños papeles en producciones en las que trabajaban sus padres. “Hice mi primera aparición en TV cuando tenía seis años” dice. “Pero yo nunca fui una estrella de la TV. La gente piensa que lo fui, pero yo fui un niño extra y sólo conseguí mi primer protagonista a los 25 (en “Romper Stomper”) (N. del T: este añadido de la articulista es incorrecto: fue en “The Crossing”) así que hubo unos 19 años de aprendizaje. Ahora estoy ante la cámara como un jugador principal, y todavía tengo muchas cosas que aprender”.

Crowe es humilde sobre su talento. Dice que gran parte de su triunfo se debe simplemente a la experiencia y el trabajo duro. Pero la autenticidad emocional con la que inhabita sus personajes y las transformaciones físicas a las que se somete le hacen único. Ya esté interpretando a un soplón de la industria del tabaco en “El Dilema”, al torturado matemático de “Una Mente Maravillosa”, al capitán de barco en “Master and Commander” o a Máximo en “Gladiator”, las interpretaciones son intensas y convincentes. Su complejo retrato del boxeador de los años 30 Jim Braddock es otro ejemplo de esa habilidad a perderse a sí mismo y desaparecer en un personaje.

Esta vez está interpretando un personaje real, un perdedor desamparado que se convirtió en un improbable héroe de América. Cando la carrera de Braddock estaba acabada perdió su fortuna en la Depresión, pero fue capaz de elevarse en un regreso completamente inesperado, ganando el campeonato del mundo de los pesos pesados.

Sin embargo el atractivo para Crowe no tiene nada que ver con las victorias en el ring. “Yo nunca vi a Jim como un hombre que realmente viviese por y para el boxeo, para nada. Para mí, la historia era interesante a causa de sus cambios de fortuna. Pensé “Es una gran historia, porque es cierta. Tu no podrías inventarla”. Braddock había sido un joven muy responsable mientras las cosas le fueron bien en el boxeo. Había ahorrado dinero, no lo había malgastado. No había vivido sobre sus posibilidades. Hizo lo que todo el mundo decía que había que hacer en aquel tiempo, que era invertir su dinero en bolsa. Y en octubre de 1929, perdió el 85% de sus ahorros y quedó en bancarrota. No hace falta decir que las cosas se pusieron mal.”

“Jim tuvo que cobrar de la beneficencia, pero no llevaba sus penas escritas en la frente” dice Crowe “Lo aceptaba y seguía tratando de hacer lo mejor que podía por su familia. La Gran Depresión es un personaje y yo creo que el villano de esta historia es la pobreza. Si hay un solo momento en la vida de Braddock que creo le hace importante en la historia, es el hecho de que fue a la Seguridad Social y devolvió el dinero que le habían dado cuando estaba en el paro. Eso te muestra más sobre su carácter que cualquier cosa en su carrera como boxeador”.

Crowe es famoso por ser tremendamente exigente sobre los papeles que acepta, y “Cinderella Man” es su primer film desde “Master and Commander” en el 2003. Ha tenido que ser un personaje muy tentador para él para dejar su familia y su hogar en Sidney. También tienen una granja de ganado de 1400 acres en el norte de Nueva Gales del Sur. “Físicamente, esto ha sido lo más duro que he hecho” dice “mucho más difícil que “Gladiator”. Tenía fuertes dolores todo el tiempo. Pero soy feliz de haberlo hecho. Justo como Braddock” añade.

“La mayor parte de las veces no es un requisito para mí que me guste el personaje. Mayormente es lo opuesto; pienso “Ooh, ese tipo es oscuro y extraño”. Yo no creo en la tradición teatral de que tienes que enamorarte del personaje. Creo que el amor te hace perdonar muchas cosas, muchas faltas, así que si estás interpretando a Adolf Hitler. ¿de repente tienes que pensar que no es tan malo?. Quiero decir, simplemente no creo que esa sea una buena forma de meterse en su interior. La verdadera objetividad te dará los detalles. El trabajo de actuar es sobre descubrimiento y sobre investigación y sobre la condición humana.”

A pesar de perseguir una objetiva imparcialidad, Crowe dice que siente una especial afinidad con su personaje esta vez. La sudadera que lleva, (la cual diseñó él mismo) tiene un logo de “North Bergen”, en honor de la ciudad de origen de Braddock en Nueva Jersey. “No, no se te ocurra escribir sobre mí sacando una línea de ropa, o mi propio perfume, “Eau de ring”, bromea “Pero cuando no puedo dormir por la noche diseño ropa, y esto es algo que hice como un regalo para el equipo de rodaje”.

Crowe mantiene que incluso ahora, convertido en uno de los actores de cine con más éxito del mundo, puede identificarse con la estrechez financiera de Braddock. El recuerda estar arruinado él mismo, primero como un joven músico, de gira con su banda en Nueva Zelanda y Australia, y más tarde cómo un actor. La gran diferencia era que, al contrario que el boxeador, estaba soltero.

Y él era también apasionado sobre su profesión. “Yo he experimentado con lo que es vivir sin ninguna posesión material. Pasé siete meses cantando por las calles para vivir; así era como ganaba el dinero para el alquiler. Sabes, lo importante era el hecho de que estaba dispuesto a lanzarme a la vida bohemia cuando era un hombre joven, de dejar a un lado las cosas que la sociedad te ofrece para conseguir la libertad de lograr lo que he alcanzado: el hecho de que no necesitara un coche, no necesitara mi propio apartamento y una hipoteca, cosas así. Podía tomar riesgos. Todo giraba sobre buscar trabajo en el campo que había elegido.

“También hice un montón de otros trabajos cuando era joven, desde recolector de fruta a limpiador de coches pasando por camarero, experto en cócteles y gerente de un restaurante. Y todos me hacían pensar que sólo había una cosa que realmente quisiera hacer: actuar. Así que fui y lo hice. Recuerdo estar en Melbourne haciendo un show de teatro con dos tipos que todavía sacaban a colación este tema cuando hablábamos; Nos mirábamos unos a otros y pensábamos “Somos tres de los tipos con más suerte del mundo por estar haciendo teatro profesional en Australia, en Melbourne”. Y era cierto.

“Mira, yo trabajo en una determinada profesión ¿correcto?” dice. “Justo como Jimmy Braddock tubo una profesión. Lo único que ocurre es que, en la Depresión, el boxeo era el mejor trabajo que un hombre de la clase trabajadora podría conseguir. Actuar es algo similar para mí”. El boxeo es un poco diferente, le sugiero, porque puede ser brutal y peligroso “También lo es mi trabajo” dice con una sonrisa. “La pluma es más poderosa que la espada, amiga”.

¿Eso significa que duele leer esos titulares de los tabloides, no? Crowe arruga la cara, entonces se levanta, coge mis manos y ríe. “¿Quieres oír lo que acabas de decir? ¿Podría ser hiriente para ti? Por supuesto que lo es.” dice, elevando los ojos al techo. Se sienta. “Tienes la piel dura, la consigues con el tiempo, pero... Tus lectores lo entenderán. No creo que haya ninguna necesidad de extenderse sobre el tema, ellos han estado leyendo los periódicos los últimos años.”

“Sabes, mi trabajo es entretener” dice enfáticamente “Es algo muy simple. La otra noche tuve el privilegio de ser testigo de ello. Abrí la puerta en un pase de “Cinderella Man” durante los últimos minutos de la película. Allí había gritos de ánimo, y una chica estaba rezando. Y era como... Todo el dolor, todos los días de boxeo, de golpes en la cabeza, de heridas en el hombro, todo eso, simplemente mereció la pena en esos pocos momentos. Si la película es un éxito o no, para mí ya ha logrado su propósito.”

“Yo he hecho un montón de películas ahora, y no vivo o muero por la respuesta de la crítica. Ya no estoy hambriento, como Jimmy Braddock, en el sentido literal. Pero mi hambre es mi pasión por contar historias. Yo creo que eso es realmente una parte importante de la cultura de nuestra vida, sabes; ir a un cine y tener esa experiencia colectiva, ser emocionado, posiblemente. Mi privilegio es conseguir trabajar en este medio. Es el medio artístico más caro que existe comercialmente, y yo nunca pierdo de vista eso. Eso es lo más importante para mí. “



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Autor: Salambo
Fecha: martes, 04 de octubre de 2005
Hora: 7:27

Aysssssssssssss, este es mi chico, ¡que gusto me da que diga todo eso!,¡eres maravilloso Russell!!!, como hombre y como actor, eres todo un lujo . SonrisaSonrisaSonrisa