martes, 15 de noviembre de 2005

Entrevista con Russell Crowe en el "FANKFURTER RUNDSCHAU"

Sara ha traducido esta entrevista aparecida en el magazin suplemento del fin de semana del periódico "FANKFURTER RUNDSCHAU" alemán en el 29 de Noviembre del 2003 (traducida a su vez de esa lengua por Lyden):




“Alguna vez me gustaría interpretar a una mujer”


El ganador del oscar Russell Crowe habla acerca de tipos salvajes, actores metidos en política y pérdida de dientes. Russell Crowe, el hombre entre los hombres y un fan del rugby.

El hombre, vestido con pantalones de chándal y camiseta, irrumpe en la habitación como si fuera a comenzar un extenso entrenamiento de fitness o una serie de abdominales, justo ahora. Todo lo que necesita es un silbato colgado de su cuello para ser el perfecto profesor de deportes. No, él no parece a nada de lo que pueda imaginarse como un “chico malo” de Hollywood, que saca de quicio a incluso los más renombrados directores o al que supuestamente le gusta montar broncas por las barras de los bares. “Hola Colega”, Russell Crowe canturrea con su amistosa voz de barítono. Primero pide un té, cuidadosamente observa que la bolsita no permanezca demasiado tiempo y mira, a través de la ventana del hotel, al Océano Pacifico en Santa Mónica, cerca de Los Ángeles. El nativo de Nueva Zelanda sólo va a esta metrópolis del cine cuando lo requiere el negocio. De otra manera, permanece en su casa en Sydney o en su granja a seis horas de vuelo. Allí, en el árido desierto interior (¿) ha posado para las fotos del Magazine USA Vanity Fair, cuyo reportero acabó un poquito irritado: “¿volamos alrededor del mundo para fotografiar a este hombre y él ni se molesta en afeitarse o cambiarse de ropa?”

En el mundo del glamour, donde una apariencia agradable lo es todo, Crowe es recompensado como “homo autenticus”. Pero su actitud de “a mí me importa un bledo lo que parezco y lo que la gente opine de mí” se evapora rápidamente en el curso de una conversación, tan pronto cuanto más intentes preguntarle por el lado oscuro de su imagen. Más tarde, en la rueda de prensa, culpa a algunos periodistas de tabloides por preguntar “jodidas estúpidas preguntas” y por escribir “gilipolleces” acerca de él. Pero no son sólo los medios a quienes se opone. Ridley Scott [...]le llama “bestia inteligente” y Ron Howard [...]previene a los demás sobre “sus bruscos cambios de humor”. Sin embargo, otros como Michael Mann [...]le recompensan con el titulo de “el nuevo Marlon Brando”. Para Time MAGAZINE, Crowe es la más versátil superestrella de Hollywood. Ha interpretado a un fontanero gay y a un skin neonazi, a un Nóbel esquizofrénico y a un General Romano. Es recompensado por ser un imán para la taquilla en este negocio tan voluble, por todo lo cual ha sido capaz de alcanzar la cima de 20 millones de dólares por película.

Su ultima película, Master & Commander, ha sido tan cara que tres grandes estudios han tenido que cooperar para filmarla. En esta película, dirigida por Peter Weir, interpreta a Jack Aubrey, el capitán [...] está obsesionado con su misión, pero cuida de sus hombres y, entre batallas, toca el violín con el cirujano de a bordo. Es tosco, sin embargo es más sensible que un mero héroe de acción. ¿Tiene esto algo que ver con el autentico Russell Crowe? He de reírme ante su respuesta: “yo no soy ni un fontanero gay ni un general romano. Sólo soy un actor” Muy buena descripción.

F.R.: Mr. Crowe, fuera del set del M&C, Ud. Hacía correr a sus compañeros actores alrededor de un campo de rugby. ¿Que resulta tan genial cuando un grupo de hombres se dan de golpes entre ellos?

R.C.: Realmente no era así. Pero es verdad. Organizaba torneos de rugby cada domingo. La cuestión era intentar conseguir la fuerza del espíritu de equipo y la camaradería en el set.

F.R.: Podíais haber jugado al völkerball... (Juego de niños donde coges la pelota y la lanzas al otro lado del campo. Pero si la pelota te golpea estás fuera)

R.C.: No. El rugby es mejor para ponerse en forma y eso era lo que necesitábamos para las escenas de batalla. El rugby es un deporte bueno y limpio y no tan malo como el aeróbic.

F.R.: ¿No perdiste un diente una vez jugando al rugby?

R.C.: Eso pasó siendo un crío. Un jugador del otro equipo estaba enfadado porque yo le había estado empujando. Así que me dio una patada en la boca y perdí el diente. Pero estas cosas no suelen pasar. En el set no jugábamos con la versión dura, después de todo. Era la versión Rugby de Toque. No hay contacto cuerpo a cuerpo en esta versión. El rugby de toque es acerca de la perseverancia y la destreza.

F.R.: El rugby es un deporte de equipo. ¿Eres un jugador de equipo o un lobo solitario?

R.C.: Me gustan los juegos de equipo, pero de vez en cuando, disfruto jugando al tenis. Pero algunas de las cosas que mis entrenadores en los juegos de equipo me enseñaron cuando era joven me han ayudado más después en la interpretación.

F.R.: ¿En que sentido?

R.C.: Cuando eres un actor que intenta implicar a todo el mundo, desde los extras hasta los caracteres principales, contigo, por ejemplo, en las escenas de batalla de M&C, habrá un espíritu de equipo similar al que existe en un campo de rugby. Cuando yo soy el capitán de una película, a menudo me encuentro que estoy metido en el personaje incluso después de que se apaguen los motores. En algunos días de rodaje, por ejemplo, era usual que todo el mundo me saludara con un “buenos días, capitán”. Unas ochenta veces.

F.R.: ¿No es llevar las cosas un poquito lejos?

R.C.: Sí, algunas veces. Estoy exagerando las cosas, pero es así como se motiva a la gente para que se sumerjan totalmente en la película. Al final me costó desprenderme del uniforme. Realmente le había sacado partido.

F.R.: ¿Eso suena como si te otorgaras a ti mismo una recompensa como líder?

R.C.: No lo se... solo es aceptar las responsabilidades. Pero no interpreto ese tipo de personajes por el hecho de que pudiese haber una conexión directa entre el personaje y yo. No soy el matemático esquizofrénico. No soy el fontanero gay ni el skin neonazi, ni por supuesto el general romano. Soy sólo un actor.

F.R.: ¿Qué tienes en común con los personajes que interpretas?

R.C.: La idea de que un actor tiene que vivir su personaje es una estupidez. Cuando te enamoras de un personaje no eres capaz de ver las debilidades de esta persona. De forma que no puedes interpretarle tan bien, porque estás emocionalmente afectado por él. Siempre intento ser neutral con mis personajes. Hago muchísima búsqueda, pero no tengo porqué estar de acuerdo con el personaje que interpreto.

F.R.: ¿Has rechazado algún papel porque no te gustaba la persona a la que tenías que interpretar?

R.C.: Quizá una vez. Rechacé interpretar a un pedófilo. Pero no por la naturaleza del personaje. Era sólo que no confiaba en que ese director fuera capaz de contar una historia tan compleja como esta adecuadamente. Yo tenía mis reservas acerca de que el personaje del pedófilo podría ser ensalzado en esta película. Y no quería que eso pasara. La historia debe ser la correcta.

F.R.: En Gladiator y M&C interpretas a hombres que se convierten en héroes porque ellos se las arreglan para hacer que sus hombres trabajen juntos, en equipo. Bruce Willis o Arnold Schwarzenegger, creo, que prefieren el “solo contra el mundo”

R.C.: Este tipo de películas de acción no me inspiran nada, porque todo es previsible. No me gustaría trabajar en películas como esas. No interpreto para la misma audiencia que ellos. Las 24 películas en las que he interpretado un papel importante tienen una cosa en común, siempre hay una historia que contar. Yo quiero contar esta historia y llenar el papel tanto como pueda. Y no me importa cuanto tenga que forzar mi cuerpo para conseguirlo. Para una película tuve que sobrealimentarme, para otra tuve que perder peso, para otra tuve que dejarme el pelo largo durante dos años y para otra tuve que ser calvo.

F.R.: Suena como una tortura

R.C.: Pero no lo es. La cuestión es: ¿estás preparado para darlo todo por tu trabajo?

F.R.: A pesar del pánico a las alturas, subiste al mástil del barco que estaba a 41 metros de altura. ¿Hasta donde llega tu buena voluntad?

R.C.: no estaba particularmente entusiasmado por subir allí. Estaba muy excitado. Pero el capitán al que yo interpretaba no hubiera tenido ningún problema con eso, así que justo subí por el aparejo. Pero hay cosas que son mucho más agotadoras que eso.

F.R.: Por ejemplo...

R.C.: Nada es tan difícil como tocar el violín cuando realmente no sabes como hacerlo. Para esas escenas donde Aubrey toca el violín, tuve que practicar de 18 a 20 horas a la semana durante varios meses.

F.R.: ¿Cuál podría ser el mayor de los cambios para Crowe el camaleón?

R.C.: Me gustaría interpretar a una mujer apasionada alguna vez, pero ellas no lo permitirán. No quiero confirmar ninguna imagen establecida de mí mismo, porque no tengo esa clase de imagen establecida.

F.R.: ¿Eso es así? Incluso Time Magazine intenta averiguar por que tu eres el chico malo de Hollywood y si realmente vas montando broncas por las barras de los bares

R.C.: Todo eso no tiene nada que ver conmigo. ¿Qué puedo hacer cuando ciertas personas de la prensa amarilla están escribiendo constantemente tonterías acerca de mí y otros periódicos lo recogen? Las cosas se están sacando de quicio y se están escribiendo muchas mentiras. En cualquier momento en que esos periodistas del arroyo se crucen en mi camino, les diré: “Todos Uds. Tienen la cabeza llena de mierda. Y eso es todo lo que cuadra imprimir”

F.R.: Dijiste que no te gustan las películas de Schwarzenegger. ¿Qué piensas de su cambio de papel hacia la arena política?

R.C.: Bromas aparte, han habido suficientes razones para hacer bromas sobre él... Arnold vino a América como inmigrante, aprendió un idioma extranjero y se hizo una carrera en el negocio del cine. Y ha conservado su popularidad durante mucho tiempo, lo cual es difícil en un negocio tan inseguro como éste. Invierte su dinero sabiamente. Puedo entender por que la gente se mira en él en tiempos de crisis y por que le encuentran inspirador. En un negocio capaz de presionarte para ser excesivo, él permanece ahí sólido como una roca. Ha encaminado bien su vida y se ha creado una reputación fuera del mundo del cine. Él es de esas personas muy organizadas. ¿Quién sabe? Tal vez sea capaz de sacar a California de la miseria.

F.R.: ¿Te imaginas cambiando las películas por la política?

R.C.: Eso está completamente alejado de mis perspectivas, al menos en este momento, a los 39 años. En caso de que lo haga posteriormente, podrás llamarme hipócrita. Encuentro muy deprimente que cada vez más las opiniones políticas estén influenciadas por la imagen. Tengo una actitud muy negativa hacia los políticos. Los encuentro tan cínicos que rozan el ridículo. Antes de las elecciones claman por cambiar algunas leyes en orden a conseguir votos favorables. No porque tenga sentido cambiarlas o para conseguir el bien común. Pero a nadie le importa, porque la mayoría de la gente, en cuanto a promesas electorales se refiere, tiene la memoria muy corta. Esto es peligroso.

F.R.: Suena como si estuvieras asqueado y cansado de la política

R.C.: Realmente, lo estoy. Es difícil decir quien es el responsable de la desilusión del pueblo por la política y por la pérdida de la seriedad. Quizá tenga que ver por las enormes sumas de dinero que los políticos gastan durante las campañas electorales. Visto desde esa perspectiva, Schwarzenegger estaba en una posición ventajosa. Él era realmente bien conocido, y aceptado, especialmente en América. No tengo nada en contra suya o de sus ambiciones políticas. Pero encuentro realmente sorprendente que un tipo que corre por ahí con las armas más grandes, disparando a todo el mundo, en sus películas, sea ahora tomado en serio en la arena política

F.R.: Ahora te estás burlando de él...

R.C.: Solo un poco. No podía evitarlo

F.R.: Hablemos de modelos masculinos. Yo digo un par de nombres y tú me dices con quien te tomarías una cerveza. Empezemos: Bon Scott o Brian Johnson?

R.C.: Bon Scott. Definitivamente. Él es el verdadero cantante de AC/DC. El era una de las más grandes voces del Rock&Roll. Y vivió lo que cantaba...

F.R.: ... Acerca de hombre con “un par de pelotas”, problemas de chicos y la vida en una “autopista al infierno”

R.C.: Maravillosas canciones, todas ellas. Yo amo los primeros álbumes de AC/DC. Todo lo que la banda hizo con Bon Scott era genial. Su sucesor, Brian Johnson es una mierda, no me gusta nada su voz. La muerte de Bon Scott fue una gran tragedia.

F.R.: Muhammad Ali or Mike Tyson

R.C.: Ali. La siguiente.

F.R.: Ernest Hemingway o Oscar Wilde

R.C.: Wilde. En contraste con Hemingway, él explotó la entera complejidad de lo masculino, y no sólo historias que tienen que ver con la sangre y el sudor.

F.R.: Silvestre Stallone o Robert de Niro

R.C.: ¡Oh! ¡Vamos! Será una broma, ¿no?

F.R.: No lo es

R.C.: De acuerdo. Robert de Niro, ¡maldita sea! Siguiente

F.R.: Franz Beckenbauer o Diego Maradona

R.C.: Beckenbauer. Él fue mejor que Maradona. Beckenbauer era un genio y tuvo una carrera muy larga. Siempre ha sido un modelo y conserva una gran capacidad de liderato aun. Maradona es un drogadicto, un fraude, un idiota. Marcar un gol con la mano y gritar que era “la mano de dios” es una gilipollez. Un gran jugador podía haber dicho algo como, “lo siento, ha sido un error” Maradona mintió. Sabia lo que estaba haciendo. Era un partido del Mundial, su equipo pasó a la siguiente ronda e Inglaterra se fue a casa. Odio a la gente como esa.

F.R.: En el negocio: Woody Allen o George Lucas

R.C.: Woody Allen. Nunca he sido fan de la Guerra de las Galaxias. Las películas que me gustan no suelen ser mayoritarias. Y Woody Allen tiene algunas obras maestras. La Rosa Púrpura del Cairo es mi favorita. Es sorprendente y encantadora. ¿Sabes que es lo mejor de ella?

F.R.: ¿Que?

R.C.: Que Woody Allen no sale en ella. George Lucas tiene el merito de haber creado un gigantesco mundo paralelo. Sus primeras películas como American Graffiti tienen alguna critica social. Pero incluso en esa, es muy superficial. El resto es basura.

F.R.: Aparte de actor, también eres músico. Tu primera canción se titulaba “Quiero ser como Marlon Brando”...

R.C.: ¿Tú te has dado cuenta de que escribí esa canción a los 16, no?

F.R.: ¿Aun cantas esa canción en tus conciertos con tu banda?

R.C.: No. Me lo ahorro a mí mismo. Incluso cuando la escribí sabía que era una tontería. Todavía me río de eso.

F.R.: ¿Has conocido a Brando?

R.C.: No. Nunca. Me gustaría viajar en el tiempo y encontrármelo en el 59 cuando estaba actuando en Broadway. Me gustaría seguir respetándole por su grandioso trabajo. No me gustaría encontrar al hombre confuso de hoy que fue atropellado por su éxito. No, realmente no



Notas de la traductora:


AC/DC es una banda de Heavy Metal Aussie, conocida en todo el mundo (De hecho, la peli Isi/Disi, de Santiago Segura es el nombre de la banda, tal y como se pronuncia). Si no me equivoco AC/DC tienen una calle en Vallecas... Deben llevar como treinta años en el negocio. Bon Scott fue el primer cantante de la banda y Johnson el que le sustituyó a su muerte.

Franz Beckenbauer es un futbolista alemán.



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