lunes, 05 de junio de 2006

Diario de Daniel Abineri (II)


LE ROQ‘ ROLL (2ª parte)


Russell me hacía reir, no se si él le veía la gracia, pero desde luego yo si. El se pavoneaba por Auckland vestido de pies a cabeza con su cuero negro a la Jim Morrison (que le había comprado su madre) con un book lleno de fotos suyas de 10 x 8. Estaba bien conectado y podía introducirte en cualquiera de los dos club nocturnos de Auckland. Era Mister Showbizz 1986. Pertenecía a esta nueva camada de artistas que comencé a cruzarme en los ochenta, que quería sobre todo ser famosa. Lo más cerca que yo había estado de esa estrategia era trabajarme a cuantas chicas guapas hubiera en el reparto de la compañía. Pero Russell tenía un plan, y por dios que se fue al gimnasio. Y hacía discursitos sobre su perfil y administraba su imagen. Personalmente culpo a la película Fama por toda esa tontería. Recuerdo que cuando Gladiador se estrenó leí en una entrevista que Russell intentaba explicar que él era una especie de héroe de la clase trabajadora que venía del lado chungo del barrio. Pero me parece recordar una piscina y un jacuzi en el jardín de la casa de sus padres en la que él vivía. Difícilmente un barrio bajo.


Lo se porque Russell nos invitó a mi y a otro actor que estaba en la función a cenar con sus padres una noche. Estábamos hartos con la gran propaganda acerca de las delicias gastronómicas que íbamos a degustar. Sus padres eran proveedores de comida para películas y, de acuerdo con Russell, podían cocinar bajo una tormenta. Nuestro apetito se aguó cuando dimos la vuelta a la casa para comprobar que la Sra. Crowe había cocinado su versión de comida china. Y se las había ingeniado para quemarla un montón. Leí en alguna parte que debido al trabajo de sus padres, Russell estaba constantemente de mudanzas cuando era un crío. Se puede intuir por qué.


De cualquier manera, la giro terminó y seguimos caminos separados. Fui a Sydney para comenzar los ensayos de una nueva obra y Russell se llevó a su banda de gira por NZ para rentabilizar su reciente aparición en Rocky Horror. Honestamente, pensaba que nuestros destinos jamás volverían a cruzarse. Seis meses después me llamo a Sydney. Se las había arreglado para cruzar y estaba durmiendo en el piso de un pariente lejano. Estaba desesperado por un lugar donde vivir y estaba sin blanca. Un amigo nuestro estaba alquilando un encantador estudio y Russell lo ocupó. Dos o tres noches a la semana se pasaba por casa y a mi esposa le daba lástima y lo invitaba a cenar. En esa época teníamos tres niños, así que el menú consistía en pasta o nuggets de pollo. Creo que esto era un poquito humillante después de probar la calidad culinaria de su madre. Pero el nunca se quejó.


Una tarde anuncié al mundo –bien, mi esposa y amigos- que estaba terminando de escribir un musical rock: libreto, música, letras, toda la pesca! Todos rieron muchísimo. Realmente, en esas fechas solo había escrito un par de canciones que, para ser sinceros, no eran demasiado buenas. Pero estaba de suerte. Con los nuevos secuenciadotes y las máquinas electrónicas para hacer música, significaba que incluso un golpe podía convertirse en música. Russell era mi único fan y a menudo venía y se sentaba mientras componía.


Una tarde, estaba improvisando, cuando sugirió que quizás el podría interpretar el papel del titulo Johnny en mi nuevo musical. Pensé que era una idea estupenda dado su aspecto y su tupé. Le dije que pensaba que debería encontrar otra forma de cantar porque yo no quería que Johnny sonara como un imitador de Elvis.


Bueno, el sacó agallas intentando cambiar su estilo de cantar, con poquito éxito, pero por esta época su entusiasmo por el proyecto era tan irresistible que solo podía verle a él en el papel. El estaba convirtiéndose en johnny rápidamente; Leyendo acerca de la infancia de Lennon, uno de los principales inspiradores del papel, practicando con su guitarra y perfeccionando su acento inglés.


Pero la función se estaba convirtiendo en dolorosamente lenta, y estaba perdiendo meses de mi tiempo. Esto significaba que con una gran familia y la enorme renta que estaba pagando por la casa de Sydney, yo necesitaba conseguir dinero urgentemente. Gracias a dios en este momento el productor Wilton Morley me llamó y me pidió si yo podía hacer otro tour de Rocky Horror en Australia, con el mismo acuerdo que el anterior, dirección e interpretación. A estas alturas yo estaba muy aburrido de andar por ahí con tacones y medias, habiendo interpretado el papel de Frank’N’Furter unas doscientas veces, pero me estaba ofreciendo mucho dinero y no podía rechazarlo. Desgraciadamente Russell dio por sentado que yo le ofrecería el papel de Eddie de nuevo, pero con una enorme piscina de talento disponible en Australia y con muchos otros actores alrededor que ya habían interpretado el papel en mis anteriores producciones, podría haber sido muy feo no invitarles a las audiciones. Le dije que si yo sentía que él era el mejor para el papel, habiendo visto a todos los disponibles, entonces por supuesto se lo daría a él. Así que Russell comenzó una campaña de propaganda como yo nunca había visto en mis muchos, muchos años en el show business.


El personal de la oficina de Wilton fue bombardeado diariamente con una lluvia de llamadas de Russell declarando su derecho al papel. Gente a la que yo no había oido en años podían llamarme y de repente y casualmente dejaban caer en la conversación “Oh, por cierto, has pensado en Russell Crowe para el papel de Eddie?” Todo esto culminó una tarde cuando yo estaba haciendo pruebas a potenciales Eddies en el Royal Theatre en Sydney y, de repente observé la silueta de ese inconfundible tupé reclinado entre las sombras, en una butaca de la parte de atrás. Era Russell examinando a la competencia.


“Eh, Russell!!!!!”


No contestó e intentó deslizarse por la butaca …


“Russell, se que eres tu!”


“Qué?” , dijo sonando muy desprevenido.


“Que te jodan!!!!”


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