Crítica de "A Good Year" en Variety
Un ligero rosado de Ridley Scott comparado con los fuertes tintos que usualmente nos brinda, "A Good Year" es un divertimento, una excusa para los artistas y el equipo de disfrutar un par de meses en Provenza y para la audiencia, por proximidad, de pasar un par de horas allí. Un simple repaso consistente en algo de comedia física, un dulce romance y una lección de vida aprendida, este picnic no significa mucho, pero se consume suficientemente bien como para generar una buena taquilla.
La vida simple se expone aquí en los más fantásticos términos, con el mejor vino, comida, vistas y mujeres para la consumición inmediata. Como una fantasía de la vida real es difícil de batir. Como una película, es una agradable tajada de voyeurismo del estilo de vida de los ricos.
En vez de por su más exagerada fisicidad, la película es a menudo más atrayente por las escenas que la rodean, tales como la que transcurre en la piscina cuando el sucio Max amenazadoramente murmura las famosas frases de "Lawrence de Arabia" sobre por qué a Lawrence le gusta el desierto "Está limpio. A mí me gusta porque está limpio".
Pero en una historia como ésta, sólo puede ser una mujer quien haga al hombre ciego ver la luz. Y así es cuando Max y Fanny, dos almas jóvenes pero duras, finalmente se unen en una atractiva escena extremadamente bien interpretada por Crowe y Cotillard. Por un momento, la película se aproxima a un nivel de genuina embriaguez.
Con su pelo sedoso y peinado en algo parecido a la moda de los años veinte, y llevando gafas la mayor parte del tiempo, Crowe ejecuta un ligero cambio de trayectoria con su carisma enteramente intacto, incluso si todavía no domina a la perfección el acento inglés.
El escenario difícilmente podría ser algo menos que glorioso, y los valores de la producción son tan altos como uno espera de una película de Scott. Sin embargo, la iluminación no es tan resplandeciente como podría haber sido. Numerosas tomas tienen áreas de luces y sombras que no están bien equilibradas y las caras están algo oscuras. La banda sonora, salpicada con una ecléctica serie de tonadas, es animada.

