Críticas de "A Good Year"
"A Good Year" es una respetable vuelta de tuerca a la historia del "regreso a la naturaleza". A pesar de que no hay nada sorprendente en la versión de Ridley Scott, la maravillosa fotografía y unas potentes actuaciones previenen a la fórmula de hacerse pesada. Para aquellos a los que no les importe que una película tenga un ritmo predecible, "A Good Year" representa una placentera diversión.
La reputación de chico malo que tiene Crowe le sirve bien a la hora de mostrar a Max como un bastardo. La transformación en una versión más joven de su tío Henry es creíble porque ocurre gradualmente. Hay una conexión entre Crowe y su partener Marion Cotillar que nos permite aceptar su relación. Sus escenas juntos son de lo mejor de la película.
"A Good Year" debería haber sido una comedia romántica amable y fácilmente agradable. Pero este cuento se ve entorpecido por un espíritu de humor físico que desentona, se nota fuera de lugar y prueba ser un sorprendentemente pobre escaparate para el talento de Crowe.
La audiencia que sea atraída hacia este film pensando que van a ver un dulce cambio de papel de la estrella de "Gladiator" se encontrarán con una experiencia plana por la cual el hermoso escenario sólo compensa vagamente. Aquellos que vayan buscando un romance del estilo de "Bajo el sol de la Toscana" o "Chocolat" o conocimientos sobre el atractivo de los viñedos saldrán decepcionados.
Crowe parece querer renunciar a cualquier posible romanticismo, con su pelo peinado con raya al medio que le hace parecer tonto y varios trajes poco atractivos. Tal aspecto se refleja en su interpretación, la cual se retuerce por todos los rincones buscando desesperadamente humor, como si quisiera estar en una comedia descerebrada.
Dado que sus películas épicas bañadas de sangre no le han reportado el Oscar al mejor director, Ridley Scott ha montado esta suave lección de vida interpretada por el amado-odiado galán Russell Crowe. El resultado es atractivo pero los fans de Scott lo encontrarán inevitablemente blando mientras que los votantes de la Academia podrían elevar los ojos al cielo ante estas predecibles enseñanzas morales.
Adonde se dirige "A Good Year" es obvio desde antes del primer título de crédito, pero trabajando con un cálido guión, Ridley Scott dirige unas mayormente genuinas interpretaciones que nos mantienen interesados mientras fotografía un maravilloso escenario. Por supuesto, yo no me creo en ningún momento que el Max Skinner que nos es presentado al principio podría haber tenido tal conveniente "renacimiento". El probablemente habría vendido el viñedo, habría hecho un buen beneficio y habría vuelto a su vida de Playboy en su apartamento de Londres, después de seducir a un puñado de bellezas locales haciéndolas creer que ellas eran la única para él. Pero oye, ¿dónde están los buenos sentimientos en eso?.
"A Good Year es una comedia ligera sobre un adicto al trabajo obsesionado con el dinero que redescubre lo que es realmente importante en la vida con ayuda de los sencillos habitantes de un pintoresco pueblo en el que se encuentra atrapado. Si esta sinopsis te lleva a esperar una película libre de sorpresas, inténtalo con esto y piénsalo de nuevo: Ridley Scott lo dirige, y su estrella es Russell Crowe.
Esos dos son conocidos por sus ambiciosos proyectos y arte simpar. Quizá fueron atraídos a esta pieza de aire sólo para poder hacer una película de la que no tuvieran que preocuparse mucho, y están satisfechos con no haberla pifiado completamente. Crowe es tan bueno como puede ser en el estereotipado personaje. Como escapismo ligero lleno de hermosas vistas pasa, pero también lo hace una postal.
"A Good Year" claramente no pretende provocar o sobrecoger. Está ahí para ser consumida y disfrutada, como una buena botella de vino, sin ningún pensamiento de alimento o enriquecimiento, y es difícil resistirse a su mezcla de sentimientos de afirmación de la vida y comedia. Lo que Crowe está haciendo protagonizando esta película es el interrogante en la mente de todos (¿No estaba Hugh Grant disponible?) pero él aparece tan suelto y encantador (lo cual no había sido desde, bueno, nunca). "A Good Year" no es lo que esperas del duo que creó "Gladiator", pero un pequeño cambio les ha hecho bien.
El por qué figuras poderosas como Ridley Scott y Russell Crowe podrían estar de acuerdo en participar en un film tan cliché y totalmente predecible como "A Good Year" es desconcertante, a pesar -todo hay que decirlo- de que la película está ciertamente bien hecha y es esporádicamente entretenida (debería haber sido mucho más, sin embargo). Es la clase de historia que hemos visto incontables veces antes, y a pesar de que nunca es tan absolutamente familiar como podría haber sido es difícil no sentir una punzada de decepción mientras el film rápidamente se revela como una inocua y olvidable pieza de trabajo. Crowe da una interpretación tan fuerte como se espera de él, a pesar de que es generalmente oscurecido por el simpático y peculiar reparto secundario. El hermoso escenario es, por supuesto, una maravilla.
"A Good Year" es una película que yo estaba esperando que fuese el salvoconducto de Russell Crowe hacia los Oscars, algo que parece estar consiguiendo regularmente sobre los pasados años. Un colega mío la vio y le dio un 9 sobre 10. Así que fui a ver la película con una cierta anticipación y tengo que admitirlo, quedé decepcionado.
Es una película bien interpretada, bien escrita y bien dirigida pero simplemente no es plato de mi gusto. La encuentro demasiado lenta a veces, tuve dificultados con los acentos ingleses en otros momentos y no la encontré muy divertida para nada. Estoy seguro de que hay un cierto sofisticado humor inglés que atraerá a un determinado público pero tristemente, yo no soy una de esas personas. Eso no quiere decir que desprecie totalmente "A Good Year". Como ya dije antes, es una película muy bien hecha y tiene sus momentos. Demonios, incluso podría ser el vehículo para Russell Crowe -quizá consigua su nominación anual a los Oscars después de todo- Pero para mí, él simplemente no está tan perfecto como lo ha estado en el pasado. Apuesto que sólo el tiempo lo dirá pero si quieres mi opinión, "A Good Year" es demasiado lenta y ni mucho menos tan divertida como quiere ser, especialmente para este paladar no bebedor de vino.
Es maravilloso que un peso pesado del cine como Ridley Scott pueda ir de un proyecto como "El Reino de los Cielos" a otro como "Un buen año". Su deseo de crear films en una variedad de diferentes géneros es a la vez admirable y apreciada. Sin embargo, su abilidad para crear algo más ligero, como se evidencia por "Un Buen Año", y mantener su fuerza como narrador parece ser cuestionable.
Nadie está dudando que una película post-Gladiator con Russell Crowe/Ridley Scott no sea una gran idea. Es también una gran idea tenerles haciendo algo sin una espada o una sandalia a la vista; ambos son artistas de talento y seguramente no hay límites a los proyectos que pueden llevar a cabo. Pero cuando te encuentras con una historia tan mediocre como "Un Buen Año", parece que incluso el equipo Ridley/Crowe puede sólo brindar aperitivos a la mesa. Es agradable, seguro, pero los platos fuertes se echan de menos.
"Un Buen Año" es una historia muy calmada y tranquila, y ambos Ridley y Russell entienden eso. Crowe transfiere a su personaje una rudeza que es creíble, con su estilo obviamente emocional y el sentimiento natural y genuino. El lidia con el drama admirablemente, pero parece tropezar con la parte de comedia -de la cual hay mucho- por su pura fuerza de personalidad. El puede ser descarado, lo cual el guión demanda, pero simplemente no es divertido, y eso también lo demanda el guión.
La historia es bastante predecible, pero eso no es malo -tú no vas a ver una película como "Un Buen Año" buscándole la intriga -La dificultad estriba en el hecho de que gran parte de la historia parece hinchada. Hay varios sub-argumentos que no tienen ningún valor emocional o narrativo, y la historia principal no tiene suficiente envergadura para cubrirlo.
Lejos de ser un mal film, "Un Buen Año" está también lejos de ser uno grande. Los actores encajan en sus papeles agradablemente y la historia es dulce, pero le falta algo para mantenerte enganchado. Debería funcionar como una agradable forma de pasar una tarde lluviosa, pero parece que las audiencias buscando más Scott/Crowe superenergía tendrán que esperar por "American Gangster". Como es, la historia de "Un Buen Año" cae en un sendero predecible y es simplemente demasiado mediocre para ser ciertamente memorable. Cuando el Max de Crowe es preguntado si tiene buenos recuerdos de su niñez en el viñedo, él replica, "No buenos. Grandes". Inversamente, este film es simplemente bueno. Y debería ser grande.
Crowe es un actor de incuestionable rango. El ha interpretado a un chivato en "El Dilema", a un matemático en "Una mente maravillosa" y a un boxeador en "Cinderella Man". Al comienzo de "Un buen año" interpreta a un odioso comerciante con gusto. Es cuando llega a Francia que todo se estropea. La interacción de Crowe con los nativos y sus intentos de comedia física son invariablemente poco divertidos. Su pronunciación del francés es ridícula.
El problema no está en la actuación de Crowe, sino en la dirección de Scott. Scott dijo que escogió a Crowe porque quería trabajar con él después de "Gladiator" y pensó que podría hacer un buen Max. Sin embargo, el enamoramiento del director con Provenza nubla su juicio y le hace mantener escenas que deberían haber desaparecido en la sala de montaje.
Scott me recuerda a los directores que ponen a sus novias en el papel protagonista y no se dan cuenta de que no saben actuar. En el caso de Scott, la novia es Provenza.

